Cada vez más, y gracias a los avances tecnológicos, el trabajo invade en gran parte nuestro tiempo de ocio. Y gracias precisamente a estas tecnologías, podemos trabajar allí donde nos encontremos.

Los límites entre la vida profesional y la personal son cada vez más difusos. En los últimos años parece que la tendencia general tiende a un futuro sin puestos de trabajo tal y como los conocemos hoy.

Los espacios de coworking son cada vez más habituales, creando entornos agradables, híbridos entre entre la oficina y el hogar.

Creemos que en unos años y solo para ciertos sectores, entre el 20% y 25% de las empresas tendrán que compartir sus lugares y espacios de trabajo, ya sea en la empresa o en el hogar.

En los últimos años, hemos detectado en algunos de nuestros clientes la demanda de crear puestos de trabajo en casa con libertad y flexibilidad de horarios, adaptándose a nuevas tendencias o demandas de trabajo por objetivos y productividad.

Este fenómeno está implantado en varios países europeos y por el momento va dando buenos resultados, ya veremos cómo evoluciona. Hasta el momento el porcentaje es pequeño, pero en unos años ¿seguirá siendo así?