Pasamos la mayor parte de nuestra jornada laboral sentados en una silla, por tanto, a la hora de renovar el mobiliario de nuestra oficina debemos tener en cuenta la importancia que tiene una silla ergonómica en nuestra salud, dejando de lado otros aspectos estéticos.

No todo el mundo tiene la misma complexión ni mide lo mismo. Para adecuarlas perfectamente a nuestros empleados o a nosotros mismos debemos tener en cuenta cuatro puntos principales: la base, el asiento, los brazos y el respaldo.

¿CON RUEDAS O SIN RUEDAS?

Depende. Tanto para despachos como para un puesto de trabajo delante de un ordenador, te recomendamos sillas con ruedas, ya que que permite más movilidad y ayudan a la circulación, lo cual nos da un respiro al pasar tantas horas sentados.

Fijate bien que la base de la silla tenga cinco puntos de apoyo. Aportan mayor estabilidad.

Estas son nuestras sillas giratorias con ruedas.

En caso de que necesitemos una silla para salas de reuniones, o para una sala de espera, te recomendamos una silla sin ruedas. Son sillas transitorias, en las que la gente va y viene, por lo que no es necesario que aporten una gran movilidad. Además, ahorrarás espacio.

Estas son nuestras sillas sin ruedas.

EL ASIENTO

Es importante que el asiento sea regulable y te permita modificar su colocación con respecto al respaldo.

Debe ser lo suficientemente ancho como para que el usuario pueda sentarse holgadamente.

La parte delantera del asiento debe estar ligeramente inclinada hacia abajo para que no se oprima la parte posterior de la rodilla ni dificulte la circulación.

El material con el que está realizado debe ir más allá de lo estético. Debe ser un material transpirable y diseñado para soportar el uso continuado.

LOS APOYABRAZOS

Son un factor importante a la hora a descargar el cuello y los hombros. Te deben permitir modificar la altura y regular su posición con respecto al asiento de la silla, que podemos separarlos o acercarlos según nuestras necesidades.

EL RESPALDO

Probablemente la parte más importante de una silla ergonómica. Debe ajustarse correctamente a la espalda y ofrecer un apoyo a la zona lumbar.

Como ya hemos dicho, cada persona es diferente, por lo que el respaldo debe ser regulable en tres aspectos: firmeza, fijación y movilidad.

Estas son nuestras sillas ergonómicas. Antes de decantarte por un modelo, ten en cuenta todos los aspectos explicados anteriormente y ponte en contacto con nosotros para resolver tus dudas.