El dolor de espalda es una dolencia habitual, que muchas veces provocamos nosotros mismos ante las malas posturas que adquirimos al sentarnos.

En 8 horas podemos cambiar unas 300 veces de posición. Os ofrecemos varios consejos para intentar mejorar esa postura a la hora de sentarnos en la oficina, notarás los beneficios:

1. EVITA CRUZAR LAS PIERNAS

Hay que evitar cruzar las piernas, ya que corta la circulación, nos da sensación de hormigueo y afecta al nervio ciático, originando dolor en las rodillas, piernas y lumbares.

2. CAMBIA DE POSICIÓN CADA POCO TIEMPO

Es recomendable cambiar de posición cada 5 minutos, levantarnos o andar 1-2 minutos cada 30/40 minutos.

3. LA HIDRATACIÓN ES IMPORTANTE

No olvidemos tener una buen hidratación, beber 2 litros de agua al día favorece que nuestros discos intervertebrales fluyan mejor, nos aporta mejor claridad mental y reduce el estrés.

4. ASEGURATE DE UNA CORRECTA ILUMINACIÓN

Una mala iluminación conlleva a la fatiga visual, la cual termina repercutiendo en el cansancio general del organismo.

Teniendo en cuenta estos aspectos generales, estas son algunas claves que no debes olvidar al sentarte en la silla:

  • Cabeza: Angulo recto en línea con el cuello y sin levantar la barbilla.
  • Espalda: Pegada al respaldo de la silla, manteniendo la columna recta.
  • Hombros: A la misma altura, ligeramente flexionados y pegados al cuerpo.
  • Brazos: Alineados con las muñecas.
  • Rodillas: A la misma altura que las caderas.
  • Pies: Planta apoyada perfectamente en el suelo.
  • Piernas: Formado ángulo recto con las rodillas.

Si las llevas a cabo adecuadamente, reducirás de forma drástica el impacto de estar sentado muchas horas en la oficina y evitarás lesiones.

Es importante la elección correcta de una silla ergonómica, con variedad de ajustes para poder satisfacer las diferentes posiciones que adquirimos en la oficina o lugar de trabajo.